JUNIO 2021
Jueves 17 de junio de 2021
Después de varios meses insistiendo en que fuéramos a comer a su casa, por fin mi sobrino Carlos su novia Alba, lo han conseguido, ya habíamos estado en otra ocasión comiendo allí con ellos, pero entonces no pudimos ver el ático porque no tenían llaves del mismo.
Por el tema de la pandemia esta que nos está azotando todavía, no hemos ido con ellos cuando tanto insistían, pero el miedo a los contagios era superior a todo. Una vez que ya estamos en una situación algo más leve, que ya lo hemos pasado, Alba está vacunada, pues hemos quedado para el día de hoy.
La idea es hacer una barbacoa o paella en el ático y disfrutar todos juntos. Pero hoy el día no acompaña y está lluvioso y hace fresco, así que comeremos en el salón de su casa.
La jornada ha transcurrido feliz y maravillosamente todos juntos.
No se me ocurrió hacer una foto todos en amor y compaña, así pues hay que conformarse con alguna imagen sólo del ático.
Martes 22 de junio de 2021
El día 18 (viernes) fuimos a buscar mi cuñado Carlos y yo, a mi hermana al trabajo, desde allí nos dirigimos a Belvís, pues mi hermana tomaba unos días de vacaciones y yo estaría con ellos y con mi padre.
Puestos en antecedentes, tenían una sorpresa mi hermana y Carlos para mi padre y para mí. Os cuento:
Durante esos días, el tiempo no acompañaba mucho para ir a la piscina ni al rio, y aún así mi hermana dice el día 21 que nos cojamos el bañador y zapato cómodo que nos vamos de viaje, ¿dónde? no nos lo quisieron decir. Yo creía que iríamos a Madrigal de la Vera, pero allí el agua está helada, y con los días que teníamos pues no apetecía como digo, bañarse, así que ese sitio descartado. Así se lo transmito. Ella no confirma ni desmiente nada. Yo sigo con mis indagaciones, intentando sonsacarla lo mismo a ella que a mi cuñado. Se me ocurre pensar que tal vez iríamos al Parque de Monfragüe, pues a mi padre y a mi nos gustan mucho los documentales de animales, así como verles en libertad. Esa era la opciónque cobraba mas fuerza en mi pensamiento.
A la mañana siguiente, madrugamos para ponernos en marcha. Nos levantamos a las seis, para salir hacia las seis y veinte aprox.
Pasamos la ruta que debíamos coger para ir a Madrigal, así que lo descartamos. La dirección que llevamos nos lleva hacia Portugal, bromeamos que si íbamos a comprar toallas, y esas cosas. Nada, ellos no sueltan prenda.
Así, hacia las 8,30 de la mañana, llegamos a un lugar que vemos que pone finca Monteviejo, y nos quedamos un poco "raros" . Se resolvíó la duda, esa finca es de reses bravas, y dado que tanto mi padre como yo somos aficionados a los toros, pues ¿qué mejor sitio que visitar la ganadería de una de las mejores que tiene el mundo de toros de lidia?
Efectivamente, la ganadería de D. Victorino Martín. En el término municipal de Moraleja (Cáceres)
Este es el plano de la explotación de esa finca.
Nos recibe una de las hijas del ganadero, Miriam, ella muy amable, nos ofrece un desayuno en un patio contiguo a donde se encuentra el museo de la familia, acompañados de una familia de gatitos lamas de simpáticos. y una vez terminamos con el desayuno, nos explica las tres partes de las que consta el museo.


Nos quedamos entusiasmados, los orígenes de la ganadería, los triunfos, los reconocimientos, nombramientos, galardones, regalos, etc. etc. todo estaba perfectamente colocado y detallado en el museo.
A continuación nos pregunta Miriam si queremos ver a "Cobradiezmos", contestamos a una sola voz: si si, por supuesto. Y nos llevó a ver a este toro magnífico que fué indultado en Sevilla . Os dejo una copia de lo que se publicó en ABC de esta corrida.
Histórico indulto al Victorino «Cobradiezmos» en Sevilla
Manuel Escribano y toda la Maestranza perdonan la vida al toro en la Feria de Abril
Paco Ureña se gana dos orejas del tercero por una faena de mucho gusto.
Una tarde más se ha añadido a historia de las muchas tardes gloriosas vividas en este coso del Arenal. Ante todo los datos. Por petición unánime, se indulta al cuarto toro de Victorino Martín, “Cobradiezmos”, cárdeno, de 562 kilos, marcado con el número 37, que le ha correspondido a Manuel Escribano. Sucede, en esta Plaza, a “Arrojado”, de Núñez del Cuvillo, indultado por José María Manzanares, y al novillo “Laborioso”, de Albaserrada, que correspondió a Rafael Astola.
Para el tercer toro, “Galapagueño”, se ha pedido la vuelta al ruedo, que, para mí, merecía. El Presidente no la concede pero sí las orejas a Paco Ureña, después de una faena de mucho gusto.
Todos los enfados y aburrimientos acumulados en las anteriores corridas se han esfumado esta tarde, en cuanto ha aparecido la piedra filosofal, que todo lo convierte en oro: el toro bravo. Nada más y nada menos. Ése ha sido siempre el fundamento de la Fiesta y tiene que seguir siéndolo, más allá de los camelos que escuchamos, todas las tardes. Los toreros que se quejan de los toros que les han tocado en desgracia, ¿por qué no se apuntan a hierros como éste? La respuesta es obvia.
En una corrida tan especial, recupero el comentario siguiendo el orden de lidia, como los antiguos revisteros, para reflejar la evolución de la tarde. El primero, recibido con aplausos, flaquea varias veces. En la muleta, es complicado. El diestro lo embarca con buen oficio. Cuando parece que lo tiene dominado, un derrote seco, como una estocada de esgrima, le parte la taleguilla.
El segundo toro embiste de largo al caballo, aguanta bien Francisco José Quinta . Brinda por televisión – me cuentan – a Antonio Ferrera. El toro, encastado, humilla mucho. Morenito logra una serie de derechazos con mucha vibración pero dos inoportunos desarmes enfrían todo. Alarga demasiado el trasteo y escucha un aviso; el toro, una gran ovación.
El tercero se arranca rápido al caballo (es aplaudido Vicente González) y, en banderillas, como un cohete. Brinda Ureña a David Domínguez, que ha sido torero y lo acompaña. En seguida, dibuja muletazos con mucho gusto. (Además de codicia, el toro tiene mucha clase). El diestro logra naturales suaves y una seri ede derechazos de muy alto nivel (ahí ha debido matar). Prolonga algo más, con muletazos desiguales. Mata con decisión: dos orejas. Me comenta Ildefonso: “Por ahora, el mejor toro de la Feria”. Es verdad: no tiene mucha competencia. No sé por qué no concede el Presidente la vuelta al ruedo, que merecía.
Y sale el cuarto. Escribano se va a porta gayola, aguanta mucho, liga verónicas vibrantes. El toro tardea un poco pero empuja en el caballo (también aplauden a Chicharito) y galopa en banderillas: el tercer par, el quiebro de Escribano, saliendo del estribo, resulta impresionante. ¿Logrará el toro igualar al tercero? No: lo supera. Desde el comienzo de la faena de muleta, humilla y repite; regala codicia, clase, fijeza. Escribano no se queda atrás (un toro así descubre a muchos toreros): adelanta el engaño, conduce hasta allá lejos las nobles y encastadas embestidas... La evidencia se impone: es un toro de indulto. Como un aficionado más, saco mi pañuelo, solicitándolo, igual que Fran y Eugenio, mis vecinos. Tarda un poco el presidente pero lo concede: resoplamos, nos llevamos las manos a la cabeza, sonreímos, nos abrazamos... Unos momentos de extraordinaria emoción, que se mantiene cuando Escribano, con las dos orejas simbólicas, saca para que le acompañen, en la vuelta el ruedo, a Victorino Martín hijo y al mayoral. Cuando alguien grita, en el tendido, “¡Viva la Fiesta!”, se nos pone carne de gallina. Y otro resume, en estilo sevillano: “¡Gloria bendita!”
Después de este clímax, estamos todos agotados. El quinto toro es rebrincado. Morenito lo intenta pero sufre otro desarme y el toro se lo echa a los lomos. El sexto se queda muy corto, vuelve rápido. Ureña se justifica pero no redondea. El éxtasis ya ha pasado.
Algo más. Se ha aplaudido a tres picadores. Nadie se ha fijado en el peso de “Cobradiezmos” ni de “Galapagueño”: ¿para qué? Han tenido el mayor tesoro: la casta brava. Así ha sido y, gracias a Dios, así lo hemos vivido.
Este fue el hecho histórico en la ganadería de Victorino Martin, y nosotros teníamos la suerte de verle libre en el campo, dedicándose a procrear mas toros bravos con su linaje, sus genes. Por supuesto desde el coche conducido por Miriam, conocedora de este terreno y del comportamiento de los toros.Monteviejo
En esta parte de la explotación pastan todas las vacas de vientre. Desde enero a junio lo hacen repartidas en los cercados de secano, con su semental correspondiente, en lotes de cubrición que no suelen exceder las 35 hembras.
De julio a diciembre pastan las praderas de riego artificial, toda la piara junta y sin sementales
Esta explotación la forman dos fincas diferentes: Monteviejo, en el término municipal de Moraleja y San Marcos, en el término de Casas de don Gómez. Ambas fincas están bañadas y separadas entre sí por el río Arrago, subafluente del Tajo, que vierte sus aguas al río Alagón.
Esta finca da nombre a la explotación y es la propiedad originaria de la familia Martín en Extremadura, al adquirirla en 1.965, junto con el último lote de la ganadería, a un descendiente de doña Juliana Calvo, Antonio Escudero. En ella han pastado las reses procedentes del Marqués de Albaserrada desde el año 1920, cuando don José Bueno las adquirió y las trasladó desde Sevilla. Está en el término municipal de Moraleja y consta de 350 Hectáreas.
Hábitat: Formada por encinar y monte bajo de retama, tiene un suelo profundo de arcillas y en algunas zonas de pizarra. Sus pastos son abundantes y de gran calidad. Su orografía es suave, lo que vulgarmente se conoce como una finca llana.
Aunque toda ella se dedica al ganado, tiene unas partes que son sembradas y dedicadas a la agricultura en algunas épocas del año.
Distribución
- Dos dedicadas a la siembra de cereal. Se suele sembrar avena, obteniendo grano y paja que se utilizan para alimentar al ganado. El rastrojo lo aprovechan las vacas a diente durante el verano.
- Tres praderas de riego, que están guardadas durante el Invierno y se siegan a finales de primavera produciendo un heno de gran calidad. En verano y otoño mantienen a todas las hembras.
- Cinco cercados destinados exclusivamente al ganado, donde pastan de enero a junio .
Instalaciones
Monteviejo dispone de buenos corrales de manejo, embarcadero, báscula, cepo-vacunadero y la plaza antigua de tientas. También, pajares-heniles para el almacenamiento de forrajes y un molino de pienso y mezcladora, acompañados de silos para almacenamiento de grano. Todos los alimentos que consumen las reses de la ganadería, tanto machos como hembras, se procesan en esta explotación y son de origen vegetal.
Después con la miel en los labios todavía, nos dirigimos a otra finca: LAS TIESAS DE SANTA MARIA
Las Tiesas
La explotación Las Tiesas, con más de 1.600 hectáreas, está situada en el margen derecho del río Tajo, en la cola del pantano de Alcántara, que baña sus tierras durante una considerable extensión
Distribución
Se compone de ocho propiedades localizadas en dos términos municipales distintos.
Los enclaves de Las Tiesas de Santa María, Los Guijitos, Caballero e Hinojales se encuentran en el término municipal de Portezuelo. Los enclaves de La Casita, El Agujero, La Zahúrda y La Gama se encuentran en el término municipal de Garrovillas.
Estos terrenos se han ido adquiriendo en compras sucesivas, siendo la primera la de la finca Las Tiesas a principios de la década de los ochenta y la última la de La Gama, que se realizó en el año 2001.
Hábitat
Todas las fincas tienen un suelo pizarroso de poca profundidad y de gran dureza, con una orografía muy abrupta y accidentada, en la que abunda el bosque bajo, principalmente retamas, tomillos y, en algunos enclaves concretos, también jaras. Sus pastos son poco abundantes pero de gran riqueza.
En la parte central, se encuentran la mayor parte de edificaciones de la explotación. El enclave más alto de la misma, que se conoce con el nombre de Toruñuelino, la divide en dos partes muy diferenciadas: la Este, en la que apenas hay arbolado, alberga algunos ejemplares de encina y sobre todo de acebuche, que se concentran en las orillas del Tajo; la Oeste, por contra, tiene gran densidad de encinas, olivos y acebuches (estos últimos en la parte correspondiente a la finca Hinojales).
Instalaciones
Esta explotación dispone de cinco pajares - heniles de distintas dimensiones, siete cercados de finalización, baño de ectoparásitos, corrales de manejo, embarcadero, báscula, cepo - vacunadero y plaza de tientas en la que se realiza el tentadero de machos.
Distribución
Tiene 30 cercados diferentes todos ellos dedicados a pastos para el ganado, aunque todos los años alguno, de manera temporal, se dedica al cultivo, principalmente de cereal. Estos cercados se distribuyen de la siguiente forma:
Cinco de ellos se reservan para que vivan las vacas de encaste Vega-Villar que posee la familia (sus productos se lidian con el hierro y la divisa de Monteviejo. Uno está ocupado por las añojas Vitorinas. El resto se dedican a la cría de los machos de ambos hierros (Victorino y Monteviejo), que permanecen mezclados hasta los tres años, cuando cada encaste va a su cercado correspondiente: Los Victorinos, en dos lotes, a los dos cercados en que se dividen la finca los Guijitos.
Los patasblancas de Monteviejo, al cercado de la casa de Las Tiesas. En ellos permanecen en grandes superficies de terreno hasta un mes antes de ser lidiados, cuando se apartan los ejemplares que formarán una corrida y se meten en apartados de aproximadamente media hectárea, anejos al embarcadero. La función de cercados de finalización es que las reses se habitúen a convivir antes de llegar a los corrales de la plaza, evitando así gran número de peleas.
Manejo
En esta explotación pastan todos los machos de la ganadería, excepto los reproductores. En el momento del destete se trasladan en camión desde Monteviejo y permanecen en este hábitat hasta que son embarcados con destino a las distintas plazas de España y Francia. Los más privilegiados, los que son aprobados en el tentadero para sementales, son trasladados de nuevo a la explotación donde nacieron, a Monteviejo.
Hasta el año 1.999 todos estos traslados se realizaban a caballo. Las reses atravesaban por su pie los campos extremeños, siguiendo el paso de sus madres en duras jornadas entre encinares y monte bajo, teniendo que cruzar a nado la cuenca del Arrago y sobre todo la del Alagón, muchísimo más caudaloso. Lo más temible para los jinetes, más que el calor y en ocasiones la lluvia o el frío. eran los espesos jarales en los que raro era el año que no extraviábamos un animal. Otra dificultad añadida ha sido la supresión paulatina de cañadas, caminos y veredas, invadidos por la civilización con cercas, carreteras y viviendas.
Los machos se separan atendiendo a su edad y estado nutricional. Así todos los que nacieron en un mismo año ganadero forman una camada. Normalmente suele haber 4 camadas: la de añojos (becerros de 1 año), la de erales (2 años), la de utreros (3 años) y la de toros. Esta última la componen los toros de saca (la totalidad de los cuatreños) y los cinqueños, que se han reservado del año anterior. Las camadas, según sean más o menos numerosas, se subdividen en grupos atendiendo al estado de desarrollo de las reses. Las más desarrolladas forman la cabecera y las más atrasadas, la cola. Siempre se buscan grupos en los que las fuerzas estén igualadas entre sus componentes para que, en su competencia por el alimento, todos tengan las mismas posibilidades. De lo contrario los más fuertes siempre comen más y disfrutan de parte de la ración del débil.
Los cercados se ocupan con un determinado número de cabezas, atendiendo a su tamaño y a su producción herbácea, lo que se denomina carga ganadera. Tanto en esta explotación como en la de Moraleja, la carga ganadera es inferior a 2 hectáreas por animal. Es decir, cada res dispone de más de 20.000 metros cuadrados para pastar. Por este motivo la ganadería de Victorino es una de las más extensivas del país.
Toda esta información está tomada de Internet. Pero yo os cuento nuestra experiencia vivida allí, y además lo documento con algunas fotografías.
Cuando llegamos a la finca, nos enseñan las instalaciones y el salón donde nos invitan a hacer una cata de vino de su propiedad, recientemente premiado, el vino tinto, es ecológico, y suave al paladar. Miriam nos detalla muy bien las propiedades de este rico caldo. Acompañaba al vino un poco de queso, unas rodajitas de varios ibéricos.
A continuación nos vamos a los corrales para ver los toros en su hábitat. Si había cerca en alguna de las puertas de acceso al corral algún toro, es curioso como controlaba la situación nuestra guía Miriam, ella se bajaba del coche, y tomando unos guijarros en las manos, se los lanzaba, sin llegar a darles, tan sólo hacía un silbidito, o bien pitaba el claxon para que ellos, dócilmente se iban a otro lado del corral para que no les molestaran.















































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