CARTAS A DIOS
CARTAS A DIOS
21 JUNIO 2020
21 JUNIO 2020
Hoy, empieza oficialmente el verano, muchos están felices por este hecho, a mi, particularmente, me da lo mismo. Sería el día 99 º del estado de alarma, pero también hoy es el primer día que volvemos a la "nueva normalidad".
Sinceramente, me da lo mismo estar confinada en mi casa por un motivo que por otro.
Lo digo, porque tengo un panorama en casa, que ... en fin. Hoy, hubiera sido el día ideal para viajar al pueblo, o sencillamente para dar una vuelta por el retiro de Madrid, que es bien bonito, pero no, me quedo en casa, castigada sin salir, lo cual me permite escribir en el blog, que habitualmente sólo escribo en él cuando hay algo especial, pero hoy escribo para hablar de mis cartas a Dios.
Hace años, unos cuantos ya, un amigo, compañero del trabajo, César, sabiendo mi afición por escribir, me regaló para mi cumpleaños un libro en blanco, si, en blanco, con el objetivo de que fuera escribiendo en él.
Yo quería escribir algo especial, y no se me ocurría nada, hasta que encontré la solución.
Cada vez que me sentía triste (muchas veces) yo, escribía cartas a Dios.
Era un consuelo, pues Él, es mi amigo, y me sentía aliviada contándole mis penas, (que tontería, si El ya sabía lo que me pasaba antes que yo le dijera nada), pues bien, os diré que no queda ni rastro de todas aquellas cartas que le escribí, ¿el motivo? fue por una discusión (otra más de las que yo tenía con mi marido) y mi marido se sintió celoso de la persona a la que iban dirigidas mis cartas, pero, es que no sabía (porque yo nunca se lo dije) que las cartas iban dirigidas a Dios. Y como no quería que leyese mis sentimientos, en un ataque (no sé de que) arranqué todas las hojas, una por una, y las rompí, me juré que nunca más escribiría en profundidad mis sentimientos, nadie sabría mis verdaderos pesares.
Hace unos días, hablé con mi amigo César, le comenté algo de las cartas a Dios, le pareció una idea muy original y me dijo que porqué no escribía de nuevo, y esto es todo lo que escribiré sobre las cartas que un día yo escribía a Dios.
Ese cuaderno, lo tengo todavía en casa, guardado con mucho cariño, pero sigue en blanco. (Excepto su dedicatoria que lleva en la primera página)
Hoy, que como digo se acaba el estado de alarma, (espero que no haya nuevo brote y tengamos que repetir), cierro este capítulo. No sé porque motivo, voy anotando en mi agenda, los datos que esta maldita pandemia nos aporta día a día. A día de ayer, 20 de junio de 2020, los datos que tengo anotados son para España: Contagiados: 245.575, fallecidos confirmados por pcr: 28.315, (creo que son el doble) en el mundo: Contagiados:8.661.237 y fallecidos 459.989.
Así es mi estado de ánimo, la mayoría disfrutando de el Retiro de Madrid, y yo en casa, escribiendo en mi blog, para todo el que quiera leer. Ya no son cartas a Dios, son artículos para vosotros, mis amigos lectores, aunque no dejéis ningún comentario, sé que estáis ahí leyendo. Por ello os doy las gracias.
Un beso para todos vosotros.





No te preocupes.
ResponderEliminarTengo copia de todo.
Dios
Sabía que no estaban perdidas. Espero tardar en releerlas de nuevo. Será buena señal, porque entonces estaré contigo.
EliminarEse libro no puede quedar en blanco. Haz un esfuerzo y empieza de nuevo. Luego lo publicas con seudónimo.
ResponderEliminarCon la misma temática? O cual me recomiendas.
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